¿Cuántas veces se puede tocar el balón en voleibol?
Todo el mundo sabe que el balón se puede tocar tres veces. Y aun así, cada partido se tuerce en los mismos sitios: el jugador que quiere salvar otra vez su propio balón, el bloqueo, dos jugadores que se tiran juntos a la misma pelota, dos jugadores que empujan a la vez por encima de la red y el saque que rebota de tu brazo al hombro. En esas situaciones el árbitro cuenta de otra manera que tu equipo. Y debajo hay un problema mayor: muchos equipos no usan sus tres toques.
La respuesta corta: tres por equipo, nunca dos seguidos
Dos reglas cubren juntas la inmensa mayoría de las situaciones. Regla uno: un equipo puede tocar el balón un máximo de tres veces antes de devolverlo por encima de la red. Recepción, colocación y remate es el orden habitual, pero no es obligatorio: devolverlo con uno o dos toques también vale. El árbitro solo pita en el cuarto toque, y eso se llama cuatro toques.
Regla dos: un mismo jugador no puede tocar el balón dos veces seguidas. Si juegas el primer balón y te vuelve recto hacia arriba, no puedes jugarlo otra vez, aunque sea la única manera de salvarlo y aunque a tu equipo le queden dos toques. Eso son dobles.
Se cuenta, por tanto, por equipo y no por jugador. Los tres toques pueden repartirse entre tres jugadores distintos, pero igual de bien entre dos: jugador A, jugador B y otra vez jugador A. Mientras siempre haya alguien en medio, no pasa nada. Y la recepción del saque cuenta como cualquier otro toque: el balón que recibes del saque es el toque uno, no una especie de arranque gratuito.
Sobre esas dos reglas existen cuatro excepciones. No son notas al pie: deciden quién se lleva el punto justo en las situaciones que van deprisa.
Excepción 1: el bloqueo no cuenta
Un toque de bloqueo no es un toque de equipo. Después de tocar en el bloqueo, tu equipo dispone todavía de tres toques completos, y el propio bloqueador puede ser quien vuelva a jugar el balón primero. Bloqueo, defensa, colocación y remate son cuatro contactos, tres toques y perfectamente legal.
La trampa está en si aquello fue realmente un bloqueo: solo bloquea quien está cerca de la red y llega por encima del borde superior; quien para el balón con las manos por debajo del borde hace simplemente el primer toque de equipo. Esa frontera está desarrollada en si el bloqueo cuenta como toque. Ojo: en vóley playa la regla está invertida y ahí el toque de bloqueo sí cuenta como toque de equipo.
Excepción 2: dos compañeros a la vez son dos toques
Esta excepción recibe mucha menos atención que la del bloqueo, y en mitad de la jugada pesa igual. Si dos compañeros tocan el balón de forma simultánea, eso cuenta como dos toques, salvo en el bloqueo. Tu receptor y tu líbero se tiran juntos al mismo balón, los dos lo tocan, el balón sube: acabas de gastar de golpe dos de tus tres toques. El que queda tiene que pasar la red. En la práctica significa que tu atacante debe golpear un balón que nadie le ha colocado.
Dos reglas asociadas lo completan, y esas caen a tu favor:
- Si dos jugadores van a por el balón pero solo lo toca uno, es un toque. Casi a la vez no es a la vez; el árbitro cuenta lo que ve ocurrir.
- Chocar sin tocar el balón no es falta. Dos jugadores que se llevan por delante y fallan el balón no reciben ningún pitido por ello: solo el balón que cae al suelo cuesta el punto.
Hay una cosa que las reglas no dicen aquí: si uno de esos dos jugadores puede quedarse con el último toque. En el bloqueo está escrito con todas las letras: el primer toque tras el bloqueo lo puede ejecutar cualquier jugador, incluido el propio bloqueador. En un toque simultáneo de dos compañeros falta esa frase. No cuentes con ello y acuérdalo por el lado seguro: después de una entrada doble, el balón lo toma un tercer jugador. Ese acuerdo no te cuesta nada y te evita una discusión con set point.
Excepción 3: un balón simultáneo sobre la red no cuenta para nadie
Si tu atacante y su bloqueador empujan a la vez el mismo balón por encima de la red, eso no es un balón retenido ni son dobles: es lo que se conoce como joust. Ese contacto no cuenta como toque para ninguno de los dos equipos. Si el balón cae después hacia tu campo, tu equipo empieza con tres toques nuevos, aunque antes del joust ya hubieras jugado dos veces.
Tiene una consecuencia que desde la banda provoca protestas a menudo: si el balón sale fuera del campo desde esa pugna, la falta es del equipo que está al otro lado de la red. Es decir, si vuela por encima de tu línea de fondo, el punto es tuyo. Cómo se gana un duelo así y quién recoge el balón que vuelve está en qué es un joust.
Excepción 4: en el primer toque el balón puede tocar varias partes del cuerpo
En el primer toque de tu equipo —la recepción del saque o la primera defensa— el balón puede tocar varias partes del cuerpo de forma consecutiva dentro de una misma acción. Un saque fuerte que rebota de tus antebrazos al hombro y sale hacia arriba es, por tanto, un solo toque y no es falta.
Fíjate bien en lo que dice esto, porque suele leerse mal: se trata de una acción, no de dos oportunidades. Si juegas el primer balón, te vuelve hacia arriba y lo juegas de nuevo, son dos acciones separadas y por tanto dobles. La excepción perdona un contacto sucio, no un segundo intento. Cómo valoran los árbitros esa frontera y dónde empieza el balón retenido lo tienes en dobles y otras faltas técnicas. Para los colocadores va con un detalle asociado: al colocar de dedos, las dos manos deben tocar el balón a la vez, o también serán dobles.
Cuenta tú: seis situaciones, ¿cuántos toques te quedan?
- Tu bloqueo toca el balón, cae detrás de ti y el líbero defiende. El bloqueo no contó, la defensa es el toque uno. Te quedan dos. Colocación y remate encajan justos.
- El receptor y el líbero se tiran juntos y ambos tocan el balón. Dos toques. Te queda uno, y tiene que pasar la red. Que lo juegue un tercer jugador.
- Dos jugadores se tiran, solo el líbero toca el balón, y chocan. Un toque, y el choque no es falta. Te quedan dos.
- Tu atacante y su bloqueador empujan juntos sobre la red y el balón cae en tu campo. Cero toques gastados. Empiezas de nuevo con tres.
- El saque rebota de tus antebrazos al hombro y sale hacia arriba. Un toque, porque fue una sola acción. Te quedan dos.
- Juegas el primer balón, te vuelve recto y eres el único que llega. No puedes jugarlo. Déjalo caer y pierde un punto, o juégalo y pierde ese mismo punto más la razón.
Repasa esta lista una vez con tu equipo en el vestuario antes de entrenarla en pista. Cinco minutos, y te ahorra toda una temporada de miradas interrogantes hacia el banquillo después de un pitido.
En las categorías más pequeñas los números son otros
Con los niños la regla se adapta a propósito, porque jugar tres toques con un balón que todavía no controlas no es un juego sino una lotería. En los niveles más bajos de la mayoría de programas de minivoleibol el balón todavía se puede coger y lanzar, y el juego va subiendo nivel a nivel pasando por el bote hasta jugarlo de verdad. En algunos niveles intermedios jugar tres veces es justamente obligatorio, precisamente para evitar que el jugador más fuerte devuelva él solo todos los balones.
Qué niveles son esos, cómo se llaman y dónde está el límite cambia según la federación: cada país tiene su propia progresión y sus propios nombres. Compruébalo siempre en el reglamento de tu federación y de la categoría en la que juegas, porque también dependen de ahí la medida del campo y la altura de la red. Cómo se concreta nivel por nivel está desarrollado en las reglas del minivoleibol. Lo que es igual en todas partes: en cuanto un equipo juega en el campo completo, valen los tres toques normales y la regla normal de dobles. El marco completo está en todas las reglas del voleibol de un vistazo.
Tu equipo puede jugar tres veces, pero no lo hace
Aquí llega la parte en la que la regla se convierte en trabajo de entrenador. En muchos equipos que empiezan, buena parte de los balones vuelve por encima de la red en un solo toque. Los entrenadores lo llaman vaguería o comodidad. Casi nunca lo es. Es miedo, y se puede nombrar con mucha precisión.
Un jugador que devuelve el balón de una sola vez esquiva en ese mismo instante cuatro riesgos a la vez: que su recepción no llegue al colocador, tener que cantar que va él, que un compañero lo estropee después y que el balón vuelva hacia él cuando ya no puede tocarlo. Golpear por encima de la red acaba con todo eso de golpe: el balón desaparece y deja de ser su problema. Para un jugador inseguro, eso no es pereza sino la opción racional.
Mídelo antes de intentar arreglarlo. Anota durante un set entero cuántas jugadas cierra tu equipo con uno, con dos y con tres toques. Esa es tu medición de partida, y dice más que cualquier media nacional: compárala consigo misma cuatro semanas después. Si registras tus partidos en Koach, en ese mismo set ves además cómo llegan los puntos en contra: un buen ataque del rival o un error propio. Ponlo al lado de tu recuento.
El ejercicio que le da la vuelta
Una forma jugada en la que los tres toques sean obligatorios es el camino más corto. Así se monta para que funcione de verdad:
- Tres contra tres en tres cuartos de campo, ocho minutos. Una jugada que vuelva con menos de tres toques es punto para el rival. No corrijas nada, limítate a dar el punto: la regla se educa sola.
- Los tres primeros minutos: el segundo toque se puede coger y lanzar. Suena a hacer trampas y es la clave. El segundo toque es donde se rompe todo, y mientras ese toque dé miedo, el primer balón seguirá yéndose por encima de la red. Retira esa muleta después.
- Asigna el segundo balón. Acordad por tríos quién lo juega, para que nadie tenga que decidir mientras el balón está en el aire. La duda cuesta aquí más balones que la técnica.
- Tres voces, ni una más. "Mía" del que recibe, "yo" del que juega el segundo balón, "aquí" del atacante. Si no suena nada, la jugada no cuenta, aunque haya salido bien. Más formatos para esto en ejercicios de comunicación.
- Cierra con cuatro contra cuatro sin obligación, cuatro minutos. Ahora vale todo otra vez. Quieres ver si la conducta se mantiene cuando desaparece la imposición: esa es la única prueba que cuenta.
Dos veces por semana, doce minutos, durante cuatro semanas. Con adultos que empiezan suele tardar más que con niños, porque el riesgo que esquivan se siente mayor; el enfoque para eso está en ejercicios para adultos principiantes. Si pese a todo el primer balón sigue yéndose por encima de la red, el problema está un paso antes: la recepción no es lo bastante estable como para atreverse con un segundo toque, y tu tiempo debe ir a ejercicios de recepción en lugar de a formas jugadas.
Idea clave: tres toques son un derecho, no una obligación, y justo por eso los equipos inseguros usan solo uno. Quien quiera subir el número de toques no tiene que explicar la regla, sino hacer seguro el segundo toque: un jugador asignado, una voz y cuatro semanas de una forma jugada en la que menos de tres toques cueste un punto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces se puede tocar el balón en voleibol?
Un equipo puede tocar el balón un máximo de tres veces antes de devolverlo por encima de la red, y un mismo jugador no puede jugarlo dos veces seguidas. Un toque de bloqueo no cuenta como toque de equipo. Devolverlo con menos de tres toques siempre está permitido.
¿El bloqueo cuenta como uno de los tres toques?
No. Después de tocar en el bloqueo, tu equipo dispone todavía de tres toques completos, y el bloqueador puede volver a jugar el balón él mismo. Bloqueo, defensa, colocación y remate es legal. En vóley playa es al revés: allí el bloqueo sí cuenta.
¿Qué pasa si dos compañeros tocan el balón a la vez?
Entonces cuenta como dos toques y a tu equipo le queda uno, que debe pasar la red. Si dos jugadores van a por el balón pero solo lo toca uno, es un solo toque. Chocar sin tocar el balón no es falta.
¿Se puede devolver el balón de un solo toque?
Sí, está permitido: tres toques son un máximo, no un mínimo. Tácticamente suele ser flojo, porque le das al rival un balón fácil de defender y sin amenaza de ataque. Hazlo solo de forma consciente, por ejemplo con una finta corta a un hueco en cuanto veas que el rival aún no está colocado.
¿Puedo tocar el balón dos veces si nadie más llega?
No. Dos toques consecutivos del mismo jugador son dobles, aunque sea la única forma de salvar el balón. Las únicas excepciones son un toque justo después de tu propio bloqueo y varias partes del cuerpo dentro de una misma acción en el primer toque del equipo.
¿Los niños pueden tocar el balón más veces o cogerlo?
En los niveles más bajos del minivoleibol el balón todavía se puede coger y lanzar, y en algunos niveles intermedios jugar tres veces es incluso obligatorio. Qué niveles son esos cambia según la federación y el país, así que compruébalo en el reglamento de tu federación y de tu categoría.