Ejercicios para el líbero en voleibol: recepción y defensa
El líbero toca en un partido más balones que nadie, y suele ser el que menos entrena de forma dirigida: participa en todos los ejercicios sin que ninguno tenga algo pensado para él. Estos cuatro ejercicios sí giran en torno a su trabajo.
Qué hace distinto al líbero
Un líbero tiene tres tareas que nadie más del equipo lleva de la misma manera: procesar la mayor parte de la recepción, organizar la defensa de zaga y hacer llegar limpio el balón libre al colocador. No puede bloquear, no puede sacar y no puede colocar de dedos desde dentro de la zona de ataque para un ataque por encima de la altura de la red; las reglas completas están en las reglas del líbero. Eso significa que cada minuto que dedica a ejercicios de bloqueo o a series de ataque es tiempo perdido.
La segunda diferencia es la carga. Donde un receptor-atacante toca quince o veinte balones en un set, un líbero llega con facilidad a cuarenta o sesenta. Su técnica no solo tiene que ser buena: tiene que aguantar cuando está cansado. Eso marca la estructura de todos los ejercicios de abajo: series, no repeticiones sueltas.
Ejercicio 1: triángulo de recepción bajo presión (15 min)
Montaje: el líbero más dos receptores forman la línea de recepción, dos sacadores al otro lado y una zona objetivo (una colchoneta o un aro) en la posición del colocador. Desarrollo: los sacadores sacan alternándose, sin avisar, mezclando corto y profundo. El líbero coge todo lo que esté a su alcance y canta pronto. Puntuación: 3 puntos si cae en la zona, 1 punto si es jugable, 0 el resto; doce saques por serie. Corrección: el líbero que alcanza el balón de lado en lugar de meterse debajo. Haz que diga después de cada recepción si llegó a tiempo a su sitio: la autoevaluación funciona aquí mejor que gritar desde la banda.
La progresión de esta forma enlaza con la serie de ejercicios de recepción; hazlos primero si la base todavía cojea.
Ejercicio 2: defender detrás del bloqueo (15 min)
Montaje: dos bloqueadores en la red, un atacante sobre un cajón o con lanzamiento propio, el líbero en la posición 6 o 5. Desarrollo: el bloqueo cierra un ángulo fijo; el atacante solo puede rematar por el espacio que el bloqueo deja libre. El líbero lee el hombro del atacante y elige su sitio antes del golpe. Puntuación: cinco balones defendidos que caigan jugables en la zona de ataque y se cambia. Corrección: moverse durante el golpeo. El líbero tiene que estar parado en el momento en que la mano toca el balón, con el peso en la parte delantera del pie; quien sigue andando siempre llega tarde.

Ejercicio 3: distribuir el balón libre (12 min)
Montaje: líbero en la posición 6, colocador en la posición 2, dos atacantes listos. Desarrollo: el entrenador lanza desde el otro lado balones altos y cómodos: cortos, profundos, a la izquierda, a la derecha. El líbero los juega de dedos o de antebrazos hacia el colocador, que remata la jugada. Puntuación: diez balones por serie; cuenta el balón que el colocador puede jugar sin desplazarse, el resto no. Por qué: el balón libre es estadísticamente el punto más fácil del partido y el sitio donde más se desperdicia; más sobre eso en el balón libre y el downball. Corrección: jugar demasiado plano. Exige una parábola que suba al menos dos metros por encima de la banda, para que el colocador tenga tiempo.
Ejercicio 4: la serie con fatiga (10 min)
Desarrollo: el líbero procesa seis balones seguidos de tipos distintos: saque, ataque, finta, balón libre, saque, ataque. Entre balón y balón vuelve a entrar en su posición de partida. Luego treinta segundos de descanso y la siguiente serie. Tres series. Puntuación: cuántos de los dieciocho balones caen jugables en la zona de ataque. Apunta ese número y compáralo semana a semana. Por qué: es el único ejercicio en el que ves lo que vale su técnica cuando las piernas se han ido, y eso es exactamente el quinto set.
Hacerlo más duro y más fácil
- Más duro: sacadores más cerca de la red, sin avisar, zona objetivo más pequeña, o hacer que el líbero corra hasta la línea de banda y vuelva después de cada balón.
- Más fácil: saque de mano baja, un solo tipo de balón por serie, zona objetivo ampliada a toda la zona de ataque, o la mitad de balones por serie.
- Más realista: añade un cambio de líbero, para que aprenda también a entrar y salir del campo con prisa; las condiciones exactas están en las reglas del cambio de líbero.
Dale a tu líbero un número propio. Anota por entrenamiento el porcentaje de recepciones jugables del ejercicio 1. Un líbero que no recibe ni una sola cifra sobre sí mismo nunca sabe si avanza, y eso, tratándose del jugador con más contactos del equipo, es como poco una pena.
Preguntas frecuentes
¿Debe el líbero participar también en ejercicios de ataque y bloqueo?
Bloquear tiene poco sentido, porque en el partido no puede. Los ejercicios de ataque los puede hacer perfectamente como sacador, lanzador o defensor: así entrena sus propias tareas mientras los demás atacan.
¿A partir de qué edad se designa un líbero fijo?
Normalmente hacia los catorce o quince años, cuando los equipos empiezan a jugar con una alineación fija. Por debajo de esa edad es más formativo que todos pasen por todas las posiciones; quien con doce años solo hace de líbero se pierde el resto del juego.
¿Cuántos contactos necesita un líbero por entrenamiento?
De cien a ciento cincuenta contactos dirigidos es una dosis sólida, repartida en series en lugar de en una fila larga. Más importante que el número es la variedad: saque, ataque, finta y balón libre piden cuatro cosas distintas.


