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Tu primer entrenamiento con un equipo juvenil: estructura y ejemplo

La semana que viene te plantas por primera vez ante un grupo de diez niños con la misma energía que un concierto de rock. ¿Qué haces la primera hora? Este artículo te da una estructura completa y probada para tu primer entrenamiento juvenil, con horario de ejemplo y los errores que comete todo principiante.

Tiempo de lectura: 6 min

Antes de entrar al pabellón: tres cosas que resolver

La estructura fija de un entrenamiento juvenil

Todo buen entrenamiento juvenil sigue a grandes rasgos el mismo esqueleto; el contenido cambia, la estructura no:

  1. Llegada e inicio (5 min): ritual fijo: corro, nombres, qué vamos a hacer. Que sea corto.
  2. Calentamiento como juego (10 min): juego de pillar o relevos con balón. Nada de dar vueltas corriendo; el calentamiento en categoría juvenil puede ser siempre lúdico.
  3. Destreza con el balón (15 min): el tema técnico de hoy, en parejas o grupitos con muchas repeticiones.
  4. Forma jugada con el tema (15 min): la misma habilidad, ahora en un partidillo con reglas adaptadas que fuerzan el tema.
  5. Juego libre (10 min): partidillo, lo que esperan toda la semana. No lo saltes nunca; es el motor bajo todo.
  6. Cierre (5 min): corro, un elogio por niño o al grupo, adelanto de la próxima vez. Recoger los balones juntos forma parte.

Horario de ejemplo: primer entrenamiento, 8-10 años

Una hora desarrollada con el tema del pase de antebrazos:

Mantener el orden sin gritar

Diez niños y un pabellón lleno de balones: sin acuerdos se convierte en un parque de juegos. Tres cosas que funcionan desde el entrenamiento uno: una señal de silencio fija (silbato o mano en alto: balón quieto, ojos a ti), balones quietos en la cadera en cuanto tú hablas, y explicaciones siempre en un máximo de tres frases. Ser coherente en la semana uno te ahorra discusiones en la semana diez. Y no alces la voz: quien habla más bajo consigue niños que escuchan mejor.

Después: dos minutos para ti

Tómate justo tras el entrenamiento un momento para anotar tres cosas: qué ejercicio salió bien, cuál se cayó y qué niño necesita atención extra. Esas notas son oro para tu siguiente entrenamiento, y tras unas semanas ves patrones que en el momento se te escapan. Quien conserva sus entrenamientos y observaciones construye en una temporada un libro de referencia propio con el que avanzas años. Pregunta además de vez en cuando a los propios niños qué ejercicio les gustó más: la infancia es sorprendentemente honesta, y su respuesta delata justo dónde estaban el aprendizaje y la diversión.

Registrar la asistencia en un entrenamiento juvenil en la app Koach
Marcar la asistencia cuesta medio minuto, y tras tres meses sabes exactamente quién estuvo cada semana.

Las cinco trampas de los entrenadores juveniles principiantes

Expectativa realista: tu primer entrenamiento saldrá desordenado, y es normal. Los niños no recuerdan si tu ejercicio salió perfecto, pero sí si fue divertido y si tú sabías su nombre. El resto lo aprendes semana a semana.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe durar un entrenamiento juvenil?

Para los grupos más pequeños, una hora es más que suficiente; a partir de los doce años, hora y media es lo habitual. Mejor una hora llena de energía que hora y media cuyo último medio se desordena.

¿Qué hago con un niño que no quiere participar?

Ni forzar ni ignorar: dale un papel (dar los balones, contar los puntos) e intégralo de nuevo en el grupo a través del juego. Si el patrón se repite, coméntalo con calma con los padres.

¿Necesito un título para dar entrenamiento juvenil?

No, un título no es obligatorio. Sí ofrecen la Nevobo y los clubes cursos de entrenador que dan muchas herramientas prácticas; para los entrenadores juveniles principiantes, un curso básico así es muy recomendable.

¿Cuántos ejercicios debo preparar?

Cuenta con cuatro a seis ejercicios por hora, más dos de reserva. ¿Un ejercicio que sale bien dura más? Perfecto: cortar un ejercicio que fluye bien por seguir tu horario es una lástima.

Pruébalo tú mismo en Koach

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