Ejercicios de defensa: bajo, pronto y otra vez en pie
Defender es la única habilidad del voleibol en la que no sabes lo que viene. Justo por eso casi todo el mundo la entrena mal: con balones lanzados a un sitio fijo, cuando en el partido de lo que se trata es de leer y de estar parado a tiempo.
La postura con la que empieza todo
Un defensor que está demasiado alto nunca llega a tiempo abajo; un defensor que se mueve en el momento del golpeo nunca llega a tiempo al sitio. Tres puntos de referencia:
- Bajo y ancho. Pies algo más abiertos que los hombros, rodillas muy por delante de las puntas, pecho por encima de las rodillas. El peso en la parte delantera del pie, los talones casi despegados del suelo.
- Manos sueltas y bajas. Los brazos cuelgan sueltos por delante del cuerpo, sin juntarse. Quien ya ha formado su plataforma antes de que llegue el balón no puede ir ni a izquierda ni a derecha.
- Parado en el golpeo. En el momento en que el atacante toca el balón, el defensor está parado. Todo el desplazamiento ocurre antes.
Ese último punto es el núcleo. Un defensor que todavía está en movimiento cuando se golpea el balón solo puede reaccionar en la dirección en la que ya iba. Es además el punto que más fácil ves como entrenador: sitúate detrás del defensor y comprueba si tiene los dos pies en el suelo en el momento del golpeo.
Ejercicios 1 y 2: sin atacante
1. Triángulo de reacción (8 min). Tres jugadores: uno lanza, uno defiende, uno recoge. El que lanza se sitúa a cuatro metros y lanza fuerte a la izquierda, a la derecha y corto, al azar y sin avisar. El defensor juega jugable hacia el que recoge. Quince balones y se rota. Puntuación: cuántos de los quince puede coger el receptor sin desplazarse. Corrección: formar la plataforma demasiado pronto.
2. Escalera de desplazamiento (7 min). El defensor empieza en la posición 6, el entrenador canta una posición (1, 5 o 6) y lanza directamente un balón allí. El jugador tiene que llegar parado. Doce balones por serie, dos series. Entrena el apartado que más falla en los partidos: estar a tiempo en el sitio, no el contacto con el balón en sí.

Ejercicios 3 y 4: con un atacante real
3. Defender detrás del bloqueo (15 min). Dos bloqueadores cierran un ángulo fijo, un atacante remata desde la posición 4 por el espacio que queda y dos defensores están en la 6 y en la 1. Puntuación: cinco balones defendidos que caigan jugables en la zona de ataque y se cambia. Corrección: defensores que se colocan detrás del bloqueo en lugar de en el ángulo abierto. Dónde te toca estar exactamente depende de tu sistema; consulta los sistemas defensivos.
4. Potencia, finta o largo (15 min). El mismo montaje, pero ahora el atacante elige libremente entre un remate potente, una finta justo detrás del bloqueo y un balón largo a la línea de fondo. El defensor no puede moverse hasta que el brazo del atacante va hacia delante. Por qué: es el único ejercicio en el que se entrena de verdad la lectura, y eso es exactamente lo que distingue a un defensor en el partido. Los trucos del lado atacante están en el toque de nudillos, la finta y el roll shot.
Ejercicio 5: enseñar el sprawl y el pancake
5. Técnica de caída en series (10 min). Enseña el sprawl (lanzarse hacia delante con el pecho al suelo y los brazos hacia el balón) y el pancake (la mano plana bajo el balón sobre el suelo) por separado, primero sin balón. Serie: diez sprawls desde la postura defensiva sin balón y luego diez con un balón corto lanzado. Importante: enseña primero a levantarse. Quien se queda en el suelo tras la caída está fuera el resto de la jugada.
Dos reglas de seguridad. La primera: progresa en número, no en altura. Cinco buenos sprawls valen más que veinte en los que los diez últimos acaban sobre codos y rodillas. La segunda: hazlo con el suelo limpio y las manos secas, y nunca como primer ejercicio de la noche. La técnica de fondo está en defender en voleibol.
Hacerlo más duro y más fácil
- Más duro: atacante más cerca de la red, zona más grande para el defensor, sin avisar, o exigir que el balón defendido caiga a menos de tres metros de la red.
- Más fácil: balón lanzado en lugar de golpeado, dirección fija, zona más pequeña por defensor, o rebajar la exigencia a «el balón se queda dentro del campo».
- Más realista: deja que el balón defendido siga hasta un ataque. Defender sin continuación es solo la mitad de la habilidad; la continuación está en los ejercicios de transición.
Cuenta los balones tocados, no solo las defensas perfectas. Un balón que sube y sigue siendo jugable vale oro en el partido, aunque no quede limpio junto al colocador. Quien solo premia las defensas perfectas enseña a los jugadores a evitar el riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi defensor llega siempre tarde?
Casi siempre porque todavía se mueve en el momento en que el atacante golpea. Haz que termine su desplazamiento antes del contacto con el balón y que se quede parado con el peso en la parte delantera del pie; así podrá ir aún hacia los dos lados.
¿A partir de qué edad se enseñan las caídas y los pancakes?
A partir de los doce o trece años, y de forma progresiva: primero la técnica de caída sin balón sobre una superficie blanda, después con balones lanzados. Empezar demasiado pronto produce sobre todo rozaduras y miedo.
¿Cómo entreno la defensa sin atacantes que rematen fuerte?
Golpea tú mismo desde un cajón o una plataforma, o haz que los jugadores lancen fuerte desde la línea de tres metros. Más importante que la velocidad es que la dirección sea imprevisible: eso es lo que hace difícil defender.


