¿Qué balón de voleibol por edad? Talla y peso de 8 a 13 años
Un balón de voleibol oficial pesa entre 260 y 280 gramos. Sobre los antebrazos de un niño de nueve años, esa es la diferencia entre aprender a recibir y aprender a esquivar el balón. Con niños pequeños, qué balón pones en el pabellón determina más del aprendizaje que el ejercicio que elijas.
Las tallas en una tabla
| Tipo de balón | Circunferencia | Peso | Adecuado desde |
|---|---|---|---|
| Balón de espuma o blando | 63-67 cm | 150-200 g | Hasta unos 9 años |
| Talla 4 (balón juvenil) | 63-65 cm | 230-250 g | Unos 10-13 años |
| Talla 5 ligera | 65-67 cm | 200-220 g | Unos 10-12 años |
| Talla 5 (oficial FIVB) | 65-67 cm | 260-280 g | Desde unos 13 años |
Fíjate en la diferencia entre las dos filas centrales: una talla 4 es más pequeña y de peso medio, mientras que una talla 5 ligera tiene las dimensiones del balón de partido pero pesa bastante menos. Para los niños que en un año pasarán al juego completo, esa talla 5 ligera suele ser el escalón más inteligente: las dimensiones ya les resultan familiares.
Por qué el peso importa más que la circunferencia
La circunferencia determina sobre todo si un niño puede colocar bien las manos alrededor del balón en el toque de dedos. El peso determina casi todo lo demás. Un balón más ligero vuela más despacio, se mantiene más tiempo en el aire y por eso regala al niño medio segundo extra para colocarse debajo, justo el tiempo que le falta. Y no duele: un balón de 270 gramos que cae desde cinco metros sobre los antebrazos de un niño de nueve años explica por sí solo por qué algunos niños se apartan.
El efecto en el pabellón se mide directamente en el número de jugadas que duran más de tres contactos. Balón más pesado, menos jugadas, menos repeticiones, menos diversión, en ese orden. Lo que falla técnicamente en el contacto por encima de la cabeza está en enseñar el toque de dedos a los niños, y la progresión de la recepción en el pase de antebrazos.
Qué balones sacar según la edad
- 6-8 años: balones de espuma y balones blandos, más algunos globos o balones lentos para los primeros ejercicios de atrapar. Ningún balón de partido todavía.
- 8-10 años: balones blandos como estándar, con una caja de balones ligeros al lado para quien pueda con ellos.
- 10-12 años: talla 4 o talla 5 ligera como estándar, más algunos balones oficiales para ir acostumbrándose en saque y ataque.
- 12-13 años: talla 5 oficial como estándar, con balones ligeros de reserva para bloques técnicos de muchas repeticiones.
En el trabajo técnico dale la vuelta sin miedo: también un niño de trece años aprende antes un gesto nuevo con un balón ligero, porque puede pensar en el movimiento en lugar de en el impacto. Y al revés: haz que un grupo que ya entrena con el balón oficial saque de vez en cuando un bloque con el balón pesado, para que el peso no sea una sorpresa en el partido.
No confundas, por cierto, el balón juvenil con el de playa. Este último es mayor de circunferencia, más blando por fuera y va a menor presión, así que no es un sustituto barato de un balón blando de sala. Vuela distinto y rebota distinto, y los niños se equivocan en cuanto vuelven al balón de sala.

Eso último es justo el motivo por el que conviene anotar el balón junto al plan de entrenamiento: si en el esquema de la sesión en Koach indicas qué balón usa este grupo, un entrenador suplente coge la caja correcta sin tener que llamar a nadie. Cómo guardar y reutilizar ese esquema está en reutilizar una plantilla de entrenamiento.
Cuándo pasar al balón oficial
No mires la edad, mira tres criterios. Primero: el niño mete ocho de cada diez saques por encima de la red que corresponde a su categoría; a qué altura se cuelga lo tienes en el resumen de alturas de la red. Segundo: los antebrazos no duelen después de una sesión con el balón más pesado. Tercero: el niño jugará dentro de un año partidos en los que ese balón es obligatorio.
Haz el cambio de forma gradual. Empieza con un cuarto de la sesión con el balón pesado y auméntalo a lo largo de seis a ocho semanas. Un grupo que pasa por completo de una semana a la otra perderá, garantizado, unas semanas de jugadas y de confianza.
Consejos prácticos para el carro de balones
- Un color por peso. Usa balones que se distingan a simple vista, o márcalos con un rotulador. Si no, en dos entrenamientos los pesados y los ligeros estarán mezclados.
- Comprueba la presión cada mes. Un balón oficial va a unos 0,30-0,325 bar; los balones blandos juveniles los quieres a propósito algo más flojos. Un balón demasiado hinchado duele más que uno cien gramos más pesado.
- Como mínimo un balón por cada dos niños. Todas las ventajas del balón adecuado se evaporan si la mitad del grupo está esperando.
- No compres el más barato. Los balones de plástico duro y resbaladizo vuelan de forma imprevisible y son desagradables; un balón juvenil decente dura años.
Preguntas frecuentes
¿Qué balón es adecuado para un niño de diez años?
Una talla 4 de 230 a 250 gramos o una talla 5 ligera de alrededor de 210 gramos. Ambas son lo bastante ligeras para recibir sin dolor y lo bastante lentas para llegar a tiempo debajo; la talla 5 ligera tiene la ventaja de que las dimensiones ya son las correctas.
¿Cuál es la diferencia entre la talla 4 y la talla 5?
La talla 5 es el balón oficial de la FIVB: de 65 a 67 centímetros de circunferencia y de 260 a 280 gramos. La talla 4 es algo menor, de 63 a 65 centímetros, y más ligera, de 230 a 250 gramos, pensada para niños que todavía no pueden con el balón de partido.
¿Se pueden jugar partidos con un balón ligero?
En competición manda el balón que prescribe tu federación para esa categoría, así que consulta el reglamento. Para entrenamientos y partidillos internos un balón más ligero siempre está permitido y con niños pequeños suele ser más sensato.


