Categorizar ejercicios: ataque, defensa, saque, bloqueo
Doscientos ejercicios sin categorías serían un montón; con categorías son una biblioteca. Los ejercicios integrados ya vienen clasificados; en los tuyos la diferencia son diez segundos de disciplina al crearlos.
Las categorías que funcionan
Koach usa una clasificación que encaja con la forma de pensar de los entrenadores: ataque, defensa, saque, recepción, bloqueo, calentamiento, juego, trabajo en equipo y otros. Esas nueve cubren prácticamente todos los ejercicios, y en los casos límite te obligan a elegir a qué contribuye más el ejercicio. Los doscientos ejercicios integrados de Koach ya están clasificados según esas mismas nueve, así que en cuanto cuelgas los tuyos de las mismas categorías, la lista entera filtra como un solo conjunto.
Elige por objetivo, no por apariencia
La trampa clásica: clasificar un ejercicio por lo que ves en lugar de por lo que entrena. Un ejercicio de recepción-ataque que incluye saque es un ejercicio de recepción si la recepción es el objetivo de aprendizaje. Pregúntate en cada ejercicio: ¿qué habilidad estoy corrigiendo aquí como entrenador? Esa es la categoría.
El filtro como espejo
Las categorías no son solo comodidad de búsqueda: son tu espejo de planificación. ¿Quieres saber cómo está repartido tu propio material? Desactiva un momento el interruptor Mostrar ejercicios de Koach: si bajo bloqueo hay tres ejercicios y bajo ataque catorce, ya sabes por dónde tu biblioteca, y probablemente tu entrenamiento, va desequilibrada. La colección integrada rellena esos huecos al instante, pero sigue siendo útil ver qué apartados te saltas tú. Combina esa idea con tu objetivo de entrenamiento y los huecos se rellenan solos.
Una categoría principal por ejercicio. Clasificarlo todo bajo dos o tres categorías se siente completo, pero hace que filtrar carezca de sentido. Elige la más importante; la descripción cuenta el resto.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago con ejercicios de juego que combinan todo?
Para eso está la categoría 'juego': formatos de partidillo con puntuación ajustada. Si la puntuación gira en torno a una habilidad (cada punto directo cuenta doble), considera al fin y al cabo la categoría de esa habilidad.
¿Puedo inventar mis propias categorías?
Mantén un conjunto fijo: la fuerza de las categorías está en la previsibilidad. Matices como 'juvenil' o 'grupo pequeño' pertenecen al nombre o la descripción, donde puedes buscarlos.
¿Cómo arreglo una biblioteca desordenada?
Una tarde de limpieza: repasa todo, recategoriza según el objetivo de aprendizaje y elimina lo que ya no usas. Cincuenta ejercicios te cuestan una hora; después todos los filtros vuelven a funcionar.



